«Sin permanencia» debería significar una sola cosa: que puedes irte cuando quieras sin pagar nada. En la práctica, muchas ofertas lo anuncian en grande y lo desactivan en la letra pequeña: descuentos condicionados, servicios adicionales con su propia permanencia o renovaciones automáticas con subida. Esta guía te enseña a leerlas.
La escribimos nosotros — enex, comercializadora CNMC R2-1001 — así que te decimos desde ya cuál es nuestro interés: que compares bien. Cuando la gente compara bien, salimos ganando.
Todo lo que te ofrezcan es una variante de estos tres. Si el comercial no sabe decirte cuál de los tres es, mala señal.
El precio lo fija el mercado hora a hora y lo publica REE. Sin margen de comercializadora y sin permanencia por ley, pero con la volatilidad entera del mercado en tu factura: un invierno malo se nota. Solo disponible con las comercializadoras de referencia.
Pagas el precio del mercado mayorista (el «pool») más un margen fijo y transparente de la comercializadora. Barata en mercado tranquilo, expuesta cuando sube. La clave está en que el margen sea visible en la factura — si no lo encuentras, no es indexada de verdad.
Precio o cuota pactados por adelantado: la comercializadora asume el riesgo del mercado. Aquí es donde vive la mayoría de la letra pequeña — el precio «fijo» que solo dura 12 meses, la renovación con subida, la permanencia a cambio del descuento. Y también donde vive la tarifa plana bien hecha.
Ninguna es ilegal. Todas están diseñadas para que el precio del anuncio y el precio que acabas pagando no se parezcan.
«30 % de descuento el primer año» — condicionado a permanencia de 12 meses. Si te vas antes, penalización. La oferta es «sin permanencia» solo si renuncias al descuento que la hacía atractiva. Pide siempre el precio sin el descuento: ese es el precio real.
Mantenimiento de la instalación, urgencias eléctricas, seguro del hogar «de regalo». Suelen tener su propia permanencia aunque la tarifa no la tenga, y aparecen como línea aparte en la factura. Se pueden rechazar siempre — la luz no los necesita.
Precio fijo 12 meses y renovación automática al precio que toque entonces, comunicada en un email que nadie abre. Legal (con aviso de 30 días), pero pensada para el descuido. Apunta la fecha de fin de tu precio en el calendario el día que firmes.
Pagas lo mismo cada mes… y a final de año llega la factura de regularización con la diferencia. Eso no es una tarifa plana: es un préstamo que te haces a ti mismo. Una plana de verdad se calcula con tu consumo real y te devuelve la diferencia si consumes menos.
Tres precios por horario, seis periodos de potencia y un «precio medio estimado» en el anuncio que no coincide con ninguno. Si necesitas una hoja de cálculo para saber lo que vas a pagar, el diseño no está hecho para que lo sepas.
Haz estas seis preguntas y pide la respuesta por escrito (email vale). Una comercializadora seria contesta las seis en un párrafo; una que vive de la letra pequeña se pone nerviosa con la 3 y la 4.
La única respuesta compatible con «sin permanencia» es cero euros. Con descuentos incluidos.
Fecha exacta de fin y mecanismo de renovación, no «se te avisará».
La tarifa puede ser libre y el «mantenimiento» tener 24 meses de cárcel.
Si la cuota es plana, ¿qué pasa si consumo menos? ¿Y si consumo más? Las dos respuestas, por escrito.
Una oferta seria se calcula sobre tu factura o tu curva de consumo, no sobre «un hogar medio». Los hogares medios no pagan facturas; tú sí.
Si la respuesta incluye la palabra «llamar», ya sabes cómo va a ser la llamada. Busca baja por app o por escrito, con plazo concreto.
Cero euros por irte, en cualquier momento y desde la app. La Tarifa Plana se calcula con tu consumo real de los últimos 12 meses: si consumes menos, te devolvemos la diferencia íntegra; si consumes más, la prorrateamos sin intereses. Sin servicios adicionales, sin regularización sorpresa y con el ajuste anual explicado antes de firmar.
Y una cosa que no te va a ofrecer nadie más: garantía de ahorro. Si en tus tres primeras facturas no ahorras lo que aparecía en tu oferta, te ingresamos la diferencia — lo detectamos nosotros, sin que tengas que reclamar. ¿Dudas con la jerga? Está todo en el glosario de la luz.
Que puedes cambiar de comercializadora o darte de baja en cualquier momento sin pagar penalización, con descuentos incluidos. Cuidado con las variantes: hay ofertas cuya tarifa es libre pero cuyo descuento exige 12 meses de permanencia, y servicios adicionales (mantenimiento, urgencias) con permanencia propia de hasta 24 meses aunque la tarifa no la tenga.
No. El cambio de comercializadora es un trámite administrativo: la distribuidora de tu zona sigue siendo la misma, no se toca la instalación y no hay corte de luz. Con enex el cambio se activa en un plazo de 24 horas y tu antigua compañía recibe el aviso automáticamente.
Depende de tu tolerancia a la variación. PVPC e indexada trasladan el precio del mercado (barato en mercado tranquilo, caro en picos); la fija o plana da un precio pactado a cambio de que la comercializadora asuma el riesgo. La clave no es el modelo sino que el cálculo esté hecho con tu consumo real y que puedas salir sin coste si deja de compensarte.
Pregunta por escrito qué pasa si consumes menos y qué pasa si consumes más. Una tarifa plana bien hecha se calcula con tus últimos 12 meses de consumo real, te devuelve la diferencia si consumes menos y prorratea sin intereses si consumes más. Si la respuesta es una factura de regularización anual, no es una cuota plana: es un aplazamiento.
Sube tu última factura y compara: lo que pagas hoy y lo que pagarías con enex, calculado sobre tu consumo real. Sin registro y sin que te llame nadie.